No puedo decir desde cuando hemos estado migrando.
Si diré siempre que no soy de donde vengo porque antes venia de otro lugar.
Si tus ojos no son iguales a los suyos no te sorprendas.
De donde somos tampoco nadie tiene los mismos ojos para mirar.
Nuestra piel es tinta, porque nacimos donde el sol da perpendicular y al mediodía jugábamos pelota por terrenos con pendiente desigual.
Me vienes sosteniendo en esta procesión inusual.
Tu con mucha fe de seguir avanzando y yo con la poca fe de regresar.
En aquella tierra Te ame tanto y ahora en esta tierra te amo mas.
Porque al andar hemos sido multiplicados y ya no somos dos al empezar.
Migrando te continuare amando, aunque tengamos que vivir un desarraigo mas.
Porque al andar hemos sido bendecidos.
Ya no seremos dos nunca mas.